“La seguridad financiera se refiere a la tranquilidad que sentimos cuando no estamos preocupados por el dinero. A menudo, esto significa tener suficientes ingresos para cubrir cómodamente los gastos, estar libre de deudas y tener ahorros para cubrir emergencias”1. “Esta seguridad financiera varía con el tiempo, ya que, en cada etapa de la vida, las necesidades y las obligaciones cambian. A grandes rasgos, una persona que tiene seguridad financiera es aquella que no tiene deudas o las puede pagar sin preocupaciones. Además, es aquella persona que tiene un control sobre sus gastos y consigue ahorrar. Por lo tanto, significa tener una estabilidad económica que permite vivir con tranquilidad”2. “La verdadera seguridad financiera se alcanza a través de una gestión inteligente y responsable del dinero, que nos permita vivir dentro de nuestras posibilidades, planificar para el futuro y estar protegidos ante cualquier eventualidad”3.